5 años
Resolviendo fallas
Tal vez ya te explicaron varias veces, pero una actualización cambió la pantalla, apareció un aviso distinto o vuelves a depender de alguien para cada paso. No siempre necesitas un curso completo ni empezar desde cero. A veces necesitas trabajar sobre tu propio celular, computador o Smart TV para resolver una tarea concreta. Ofrecemos ayuda y clases particulares de tecnología para adultos mayores en casa: configuramos lo necesario, explicamos con calma y practicamos hasta que puedas repetirlo.
El primer contacto por WhatsApp no tiene costo. Sirve para recibir el contexto y coordinar la atención; el diagnóstico particular se confirma dentro del servicio correspondiente.

5 años
Resolviendo fallas
3.720+
Clientes atendidos
Garantía clara
Según cada trabajo
Puede usar el dispositivo todos los días y aun así quedarse bloqueada cuando aparece un botón distinto, una clave, un permiso o una actualización. La ayuda empieza por entender qué quiere poder hacer con el celular, WhatsApp, el correo, el computador o el televisor y qué ocurre cuando lo intenta. No hace falta conocer el nombre técnico del problema: cuéntanos la situación tal como la ves.
Una actualización movió botones, desapareció un contacto o apareció un aviso inesperado. Por miedo a dañar algo, termina evitando funciones que antes sí usaba.
Puede abrir la aplicación, pero no encuentra un audio o la cámara no aparece. Usar WhatsApp o hacer una videollamada termina dependiendo de un familiar.
El correo, una aplicación o el teléfono piden una contraseña o un código. La persona teme perder la cuenta o compartir información que no corresponde.
Las aplicaciones no abren, la señal se pierde o el control remoto tiene demasiadas opciones. A veces el problema está en la configuración o el Wi-Fi, no en la capacidad de la persona.
La duda suele ser: “¿Necesita un curso, una clase particular o que revisen el equipo?”. Los cursos de alfabetización digital sirven para aprender conceptos y practicar en grupo. Una clase particular o ayuda tecnológica personalizada conviene cuando existe una meta concreta —hacer una videollamada, usar el correo, ordenar el celular o configurar el televisor— y también hace falta trabajar sobre el dispositivo real. No obligamos a elegir entre aprender y resolver: configuramos lo necesario, explicamos por qué y practicamos hasta que la persona pueda repetirlo. Cuéntanos qué necesita aprender o resolver y revisamos por dónde conviene empezar.

Elegimos dos o tres tareas concretas, hacer una videollamada, abrir el correo o usar una aplicación y reunimos los accesorios. Así trabajamos sobre lo que ocurre de verdad.
No se envían contraseñas, códigos bancarios ni documentos por WhatsApp. Cuando una cuenta necesita verificación, la persona conserva el control y escribe directamente sus claves.
Un familiar puede acompañar, pero la explicación se dirige a quien usará el equipo. Le damos espacio para intentar, preguntar y repetir, en lugar de hacer todo mientras sólo observa.
Aprender a usar el celular, el computador o el Smart TV resulta más fácil cuando la pantalla está ordenada y cada paso tiene sentido. No llenamos el equipo de aplicaciones ni cambiamos todo porque sí: organizamos lo que realmente usa, reducimos pasos innecesarios y explicamos cómo volver a hacerlo. Cuéntanos qué dispositivo necesita quedar más fácil.
Celulares y tablets
Ajustamos letra, volumen, pantalla principal, contactos, fotos y accesos para que aprender a usar el dispositivo sea más claro y repetible.
Mensajes y cuentas
Practicamos mensajes, audios, llamadas, videollamadas, correo y códigos de verificación para que la persona sepa qué tocar y cuándo detenerse.
Smart TV
Conectamos el televisor y ordenamos control, aplicaciones y perfiles para que abrir contenido y volver al inicio tenga una ruta simple y reconocible.
Wi-Fi y conexión
Comprobamos si la conexión llega bien al lugar donde se usa el equipo. No siempre falla el dispositivo.
La persona participa durante la visita o la atención. Trabajamos sobre una meta cotidiana, explicamos cada cambio y dejamos que haga la prueba final. El objetivo no es memorizar una lista: es entender una ruta que pueda repetir con más confianza.
Escuchamos
Puede ser llamar a la familia, escuchar un audio, encontrar fotos, usar una aplicación o recuperar una cuenta. Empezamos por una meta concreta, no por el nombre técnico del problema.
Configuramos
Revisamos ajustes, conexión, accesos y aplicaciones, pero no cambiamos todo por costumbre. Explicamos qué encontramos, qué vale la pena ajustar y cuánto cuesta antes de hacer algo adicional.
Practicamos
La persona realiza una prueba real: envía el mensaje, entra a la aplicación o repite la ruta. Si algo todavía confunde, lo simplificamos antes de terminar y explicamos qué cubre la garantía cuando aplica.
Las llamadas falsas, los correos que imitan a un banco y los mensajes que piden actuar de inmediato pueden parecer conversaciones normales. A las personas mayores pueden pedirles datos, códigos, documentos o dinero mediante preguntas sencillas y situaciones cotidianas. Te enseñamos a reconocer esas señales, detenerte y verificar antes de responder, sin convertir la visita en una clase llena de miedo.

El primer contacto por WhatsApp sirve para recibir el contexto y coordinar la atención, sin costo. Si no autorizas otro trabajo, pagas los $90.000 de la visita. Si autorizas cualquier trabajo o servicio adicional, ese valor se abona al total cotizado y sólo pagas la diferencia pendiente. No se cobra dos veces.
Atendemos zonas seleccionadas de Suba, Usaquén, Chapinero, Fontibón, Engativá, Kennedy y Teusaquillo, además de Guaymaral y algunos conjuntos de Chía. Confirmamos cobertura antes de agendar.
CONFIRMAR COBERTURANo todas las personas necesitan la misma clase ni la misma configuración. Una puede querer recuperar su correo; otra, aprender WhatsApp; otra, volver a usar el televisor o entender por qué el Wi-Fi falla. Estos casos muestran cómo una ayuda tecnológica personalizada para adultos mayores puede combinar revisión, explicación y práctica para recuperar confianza y autonomía digital.
Margarita Pinzón
Hija de la clienta
Usaquén
“A mi mamá le ayudaron a configurar su WhatsApp y a recuperar su correo después de que olvidó la contraseña. La paciencia que le tuvieron fue increíble.”
Respuestas directas para saber si conviene un curso, una clase particular, una configuración o una revisión del equipo.
No. También ayudamos cuando la persona ya usa su celular o computador, pero una actualización cambió la pantalla, una función dejó de servir o necesita aprender algo nuevo. Partimos de lo que ya sabe y practicamos únicamente lo que necesita.
Es una ayuda personalizada que puede combinar enseñanza, configuración y revisión del dispositivo. Un curso general sirve para aprender conceptos; una clase particular o visita conviene cuando hay una tarea concreta y también hace falta trabajar sobre el celular, computador o televisor real de la persona.
Sí. Podemos ajustar tamaño de letra, volumen, contactos, accesos, WhatsApp, videollamadas, aplicaciones y Smart TV según el caso. Al terminar, practicamos las funciones importantes para que la persona sepa por dónde empezar.
El primer contacto por WhatsApp sirve para recibir el contexto y coordinar la atención, sin costo. La visita y el diagnóstico a domicilio cuestan $90.000 COP. Si no se autoriza otro trabajo, se pagan los $90.000 de la visita. Si se autoriza cualquier trabajo o servicio adicional, ese valor se abona al precio total cotizado y sólo se paga la diferencia pendiente; no se cobra dos veces.
No en toda la ciudad. Atendemos zonas seleccionadas de Suba, Usaquén, Chapinero, Fontibón, Engativá, Kennedy y Teusaquillo, además de Guaymaral y algunos conjuntos de Chía. Confirmamos la cobertura antes de agendar.
Sí, podemos revisar la situación y explicar qué opciones existen. La recuperación de una cuenta depende de los métodos de verificación del proveedor, y una falla física necesita diagnóstico antes de prometer una reparación. No recomendamos comprar o cambiar algo sin revisar primero qué está pasando.
Puedes escribir por ti o por un familiar. Cuéntanos qué quiere poder hacer la persona, qué dispositivo usa y qué ocurre cuando lo intenta. Con ese contexto te explicamos por dónde conviene empezar, sin obligarte a adivinar el nombre del servicio.